Para saber qué tipo de pareja eres Por el equipo de Cita Perfecta
Romántico o materialista, sensual o racional, quieres hablar de todo o prefieres dar por sabidas la mayoría de las cosas… son sólo algunos de los casi infinitos estilos de pareja que puedes encontrar, casi tantos como personas hay en el mundo. A continuación, algunas pistas para saber qué clase de pareja puedes llegar a ser.
Pareja romántica: sólo te interesa estar con la otra persona, sin importar las privaciones o los sacrificios. No te sientes completa si no estás con él (o con ella). Tu modelo inmortal es la pareja formada por Romeo y Julieta, nacida de la pluma de William Shakespeare. Puedes conmoverte hasta las lágrimas con una historia de amor.
Pareja paterno-filial: uno de los miembros se comporta como el “fuerte” de la pareja, el que puede gobernar, dictar las normas de la convivencia y determinar qué está bien y qué está mal dentro de la pareja. El otro se comporta como un hijo o hija, obediente y necesitado de protección.
Pareja racional: Eres de los que no se dejan llevar fácilmente por las emociones. En cambio, lo racionalizas e intelectualizas todo. Buscas alguien como tú, una persona orgullosa de su capacidad para dominar sus propios sentimientos. Las parejas racionales suelen estar formadas por grandes lectores, profesionales, responsables, que consideran la expresión de las emociones como un signo de debilidad.
Parejas compañeras: estas parejas se prodigan grandes cuidados pero a veces relegan el sexo a un segundo plano. En realidad están formadas por personas más bien solitarias y esos cuidados están orientados a hacerlos sentir menos solos; sin embargo, son excelentes compañeros y adoran compartir aventuras, viajes o excursiones.
Vidas paralelas: La convivencia tiene como finalidad mantener las formas, continuar con la educación de los hijos o preservar el bienestar económico conseguido a lo largo del tiempo. En estas parejas cada uno hace su vida, el trato es distante y poco afectivo, muchas veces duermen en habitaciones diferentes.
Parejas sexuales: La relación sexual es el centro, comienzo y finalidad de toda la relación. Sólo importa la química y cómo les va en la cama. La vida sexual es intensa y compensa las deficiencias en otros aspectos de la vida de pareja, ayuda a resolver los problemas y aflojar las tensiones.
Parejas dependientes: Tienen relaciones “simbióticas”; parecen depender uno del otro hasta del aire que respiran. Dan la impresión de estar hechos el uno para el otro, aunque en realidad se aferran a la otra persona por miedo o incapacidad para relacionarse con los demás.
Parejas desparejas: nadie entiende cómo es posible que estén juntos. Sus intereses son muy diferentes, sus actividades no tienen nada que ver, sus visiones de la vida parecen no concordar y sin embargo… se aman.
Es interesante tener en cuenta que ninguna pareja se amolda exactamente a uno de estos esquemas, sino que todas pueden tener ingredientes de unas o de otras. Lo importante es saber que todos los extremos son malos y que una pareja puede combinar romanticismo, sexo y racionalidad, eligiendo vivir cada uno su vida sin sometimientos ni interferencias y disfrutando de los momentos que pasan en la intimidad.
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