Amores prohibidos, amores imposibles Por el equipo de Cita Perfecta
Muchos nos sentimos atraídos por lo "prohibido" o lo "imposible", pero cuando la admiración y la atracción que ejercen sobre nosotros esas personas que no podemos tener cerca o que no nos convienen se convierten en amor, es tiempo de evaluar muy bien qué queremos en realidad. Cuando somos adolescentes nos gusta mucho más ese "peligro" de relacionarnos con alguien mayor o de unas costumbres o cultura totalmente diferentes a la nuestra porque de esta forma experimentamos lo prohibido u otros estilos de vida además de desafiar al mundo de los adultos, las convenciones y lo establecido, actitudes propias de esa etapa de la vida. En realidad, lo que muchas veces enamora a esa edad es la transgresión y no la persona en sí. Hay que evaluar muy bien hasta dónde podemos llegar realmente con una persona tan diferente a nosotros, y si realmente estamos enamorados o sólo queremos divertirnos con una relación pasajera.
En la adultez no existen amores prohibidos o peligrosos pero sí los amores no aceptados socialmente, como por ejemplo enamorarnos de una persona mucho menor o mucho mayor, alguien de la familia como primos o hermanastros, profesores o compañeros de trabajo... ¡Las posibilidades son tantas!... El problema se presenta cuando sentimos que la persona de la que nos hemos enamorado se ha "interpuesto" en nuestra vida y a pesar de todo no podemos evitar sentirnos atraídos por él o ella y deseamos estar junto a esa persona todo el tiempo posible. En este caso debemos analizar cuidadosamente nuestros sentimientos, para saber si realmente es amor y no algo pasajero o una actitud que estamos tomando por celos, venganza o rebeldía.
Por ejemplo el enamoramiento entre compañeros de trabajo es muy común; de hecho, pasamos más horas con nuestros compañeros y compañeras de trabajo que con nuestra propia pareja. Para prevenir situaciones de este tipo, lo mejor es poner límites, no encontrarse con los compañeros o compañeras de trabajo fuera del horario y los lugares de trabajo, y también tener en cuenta las consecuencias que podría acarrearnos a nivel laboral, una relación de este tipo. El ejemplo es una de las situaciones más claras de amores imposibles o prohibidos, aunque pueden darse infinitas variantes y la calificación depende de lo que sientan los enamorados; una relación seria debe poder racionalizarse para no dejarse llevar por sentimientos encontrados que terminarán causando más problemas que satisfacciones.
En mi opinión, aunque me gustaría saber qué piensas tú, lo importante es evaluar la necesidad de convertir un encuentro amoroso o algunas salidas en una verdadera relación de pareja cuando lo que se pone en juego son muchos factores además de la felicidad propia… Si piensas en esto creo que podrás darte cuenta de lo que sientes en realidad; ¿qué es más importante? Realmente, ¿cuán a gusto te sientes con esta persona? ¿Hacen planes a futuro o simplemente viven el momento? Evalúa si lo que sientes es realmente amor o sólo te gusta el peligro, jugar con fuego o dejarte atraer y una vez que lo sepas... ¡Defiende tus verdaderos sentimientos aunque el mundo se venga abajo!
Más artículos muy pronto...
Mantente al día suscribiéndote a nuestra Newsletter
|